Diálogo entre Babieca y Rocinante
B. ¿Cómo estáis, Rocinante, tan delgado?
R. Porque que nunca se come, y se trabaja.
B. Pues ¿qué es de la cebada y de la paja?
R. No me deja mi amo ni un bocado.
B. Andad, señor, que estáis muy mal criado,
pues vuestra lengua de asno al amo ultraja.
R. Asno se es de la cuna a la mortaja.
¿Queréislo ver? Miraldo enamorado.
B. ¿Es necedad amar?
R. No es gran prudencia.
B. Metafísico estáis.
R. Es que no como.
B. Quejáos del escudero.
R. No es bastante.
¿Cómo me he de quejar en mi dolencia
si el amo y escudero o mayordomo
son tan rocines como Rocinante?
De "Don Quijote de la Mancha"
4 comentarios:
Esto parece como la Esfinge con incontinencia verbal.
¿Tú también piensas que esto es muuu raro?
No sé ni siquiera de qué parte de El Quijote es ya que debo reconocer que nunca he sido capaz de acabarlo.
Pensaba que sería uno de los poemas que salen al final de la primera parte, atribuídos a los "académicos de la Argamasilla". Pero no. Así que también estoy perdido.
Vale, resuelto el enigma. No me acordaba de que al principio de la misma primera parte hay más poemas, atribuidos en este caso a personajes de las novelas de caballerías.
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